Tengo que reconocer que soy un desastre en las tareas del hogar. ¿Será porque no me gusta el trabajo a desempeñar? Creo que no. A casi nadie le gusta un trabajo tan poco valorado y nada lucido.... peeero: hay personas que tienen sus casas como patenas, limpias, relucientes, recogidas, todo conjuntado; nada fuera de lugar pese a trabajar, tener uno o dos hijos y lucir monísimas de la muerte todos los días sin un pelo fuera de su sitio.
No es mi caso; será que le dedican más tiempo o de calidad al quehacer diario, o simplemente son más ordenadas que yo. (Eso seguro😥). El caso es que siento envidia malsana por ello; o simplemente vergüenza si una de esas afortunadas tienen a bien pisar nuestra humilde morada. Porque la realidad es que nuestra casa ¡siempre anda patas arriba! Juguetes por medio, el salón (baño, pasillo, etc) invadido de arena del parque mañana, tarde y noche, (que bien podría poner una playa articifial si la fuera guardando 🏖...). Alguna miga, galleta o pintura olvidada en el sofá, dedos pegados por la televisión que van asomando al trasluz, la cocina invadida de dibujos y pizarras magnéticas... (y de mis pelos hoy no voy a hablaros 💇) En fin: Un desastre...
Y os cuento todo esto ¿para qué? Bueno ya he llegado al meollo de la cuestión.
Corría mediados de noviembre cuando decidí hacer lo que hoy vengo a enseñaros.
La idea la saqué de un cuadro parecido que le habían regalado a una amiga, y al ver el Reto Manitas sobre decoración que nos proponía Amparo en su blog: El Rincón de las Manualidades Caseras, pensé que ya iba siendo hora de dar vida al proyecto.
Como creo que aún nos quedan unos años de desorden y caos en casa mejor informar a las visitas de lo que se van a encontrar una vez atraviesen el pasillo de entrada, ¿no? Este es el proyecto que os traigo hoy y a continuación paso a detallar el proceso.
En principio quería que el formato fuera algo más grande, pero tras varias idas y venidas conmigo y mis dudas, de nuevo los materiales que andaban por casa fueron quienes marcaron el producto final.
Elegí una tabla de Dm de 15X15. Lijé los cantos un poco y le di una mano de pintura a la tiza Xylazel, color chocolate a toda ella. Tras secar y lijar suavemente, le di una capa generosa de craquelador.
Dejé unos minutos para que el producto se pusiera mordiente (estado entre seco y húmedo) y esparcí una capa fina de pasta craqueladora en tono beige.
Lo dejé secar unas horas para que la magia de los craqueladores hicieran efecto y de nuevo una manita de lija para quitar desniveles y posibles pegotes.
Me parecía una base un tanto sosa y quise darle vida pintando con vitrales como en el cuadro multi texturas que podéis ver
AQUÍ... Sin embargo el resultado fue nefasto. Así que disolvente en mano levanté el color, quedando un fondo ligeramente anaranjado. Los experimentos habían acabado para este proyecto.
Esta vez no me atreví a hacer Hand-lettering como en el
reto de los posavasos, y copié la idea de los chicos de
Low Cost por el Diy haciendo una pequeña trampa y sacando el texto impreso y pasándolo al soporte.
Para esta ocasión ya he hecho acopio de los rotuladores Sharpie, así que no he necesitado recurrir al pincel y los acrílicos... ¡¡¡Y vaya diferencia!!!
Qué os parece el resultado?
Una manita de barniz de base agua para que las tintas no se corrieran han dejado la madera así.
También le hice un sombreado al borde con tinta de sellos en color fucsia, que se aprecia en la imagen final.
Y para los detalles que componen este mini cuadro, de nuevo he ido al cajón multiusos de
"compro porque me gusta y no sé en que lo voy a utilizar, pero seguro que algún día me viene genial", y ta-ta-ta-chán, ahí estaban las siluetas; esperando su oportunidad.
Tras mucho pensar han quedado así:
Y el resultado final ya lo habéis visto.
Ahora luce en el hall de entrada para informar a aquellos que tengan a bien venir a visitarnos.
Estoy segura que las propuestas de los participantes en el Reto Manitas, van a ser espectaculares, no dudéis en hacerles una visita. Si no conocéis a Amparo y os gustan las Manualidades y el mundo Diy, estoy segura que os quedaréis encandilados
Hace unas semanas que no me voy a visitar a Marcela, y lo echaba de menos; así que cruzo el océano para sumarme un fin de semana a más sus
propuestas frugales.
Y no me olvido de Jen E. Del blog Little Kimono y me sumo a sus
Viernes Handmade, donde seguro encuentro inspiración.
Editado el 28 de marzo de 2017:
Tras las votaciones
exaustivas del fin de semana, soy la flamante
ganadora del segundo premio del Reto Manitas.
Gracias a todos por vuestro apoyo y vuestras bonitas palabras en todos los comentarios que he recibido.
Ya os enseñaré mis compras en Leroy Merlín